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Cómo plasmar tu logotipo o identidad corporativa: tipos de acabados, materiales y soportes.


Ya tienes tu logo o tu papelería corporativa en una carpeta de tu ordenador, pero...¿Y ahora qué?

Seguramente te preguntarás cuales son las distintas técnicas, acabados o materiales que existen para sacar el máximo partido a tu logo o a tus tarjetas de vista. Seguramente necesites tarde o temprano una placa para tu negocio, un letrero luminoso o rotular un vehículo....

Para resolver todas las dudas que surgen en este momento hemos querido escribir este artículo. Queremos orientar a nuestros clientes sobre las diferentes posibilidades que existen y que desde el principio tenga la capacidad de escoger cual es la mejor opción para su negocio o producto.

A continuación vamos a hacer un recorrido por las diferentes técnicas que existen. Como son muchísimas vamos a dividirlas en función del soporte o aplicación que estemos hablando: Papelería, placas, rotulación, letras corpóreas, etc...

PAPELERÍA

1. Tipo de papel:

A la hora de imprimir tu papelería corporativa en lo primero que pensarás es: ¿Que tipo de papel escojo? En general existen unas marcas de papel “standard” que todas las imprentas conocen porque son las que usan en el 80% de sus encargos de papelería corporativa. Son papeles y cartulinas de color blanco sin texturas, dan un buen resultado y son económicos. Se trata del Papel “Bond” o similar en el caso de folios o sobres (papeles con menor grosor) y el papel “Couché” en el caso de los papeles de mayor grosor (gramaje) como tarjetas de visita o carpetas. Si quieres un buen resultado y no quieres gastarte mucho dinero estos tipos de papeles son perfectos.

Si quieres o puedes gastarte un poco más de dinero puedes pedir en la imprenta que te enseñen muestras de papel. Existen muchísimos tipos, y la diferencia fundamental respecto a los anteriores es el tipo de textura que tiene. El más conocido es el papel “verjurado”, que es ese que lleva unas líneas o filamentos transversales que le dan un aspecto de gran calidad. También existen papeles tipo reciclados, con reflejos metalizados, etc...Si estás pensando en un papel especial para tu papelería lo mejor es que te acerques a una buena imprenta y te enseñen algunos ejemplos y te den precio.

En Logoestilo en general no somos muy amigos de buscar papeles “muy especiales”, preferimos trabajar sobre un papel “standard” para que el protagonismo esté en el diseño (no en el papel), o en todo caso, lucir el diseño por medio de acabados que se pueden aplicar sobre el papel como termosellados, plastificados, etc...

2. Acabados:

  • Tintas Planas:

Esto es sólo una pequeña mención para que sepas que tu papelería pueden ser impresa en colores CMYK o Pantone, depende de si vas a usar una imprenta digital (más económica para pequeñas tiradas y de calidad aceptable) o imprenta Offset (Mejor calidad y más rentable para grandes tiradas: a partir de 500 unidades). Los colores CMYK siempre estarán peor impresos que los colores PANTONE (Guía de color más universal que existe, aunque existen otras). La razón de esa diferencia de calidad radica en la forma de imprimir. No vamos a entrar ahora en detalles técnicos pero los colores PANTONE dejan unas masas de color más compactas, más uniformes y de mayor viveza e intensidad.

  • Tintas metalizadas:

El efecto metalizado se puede conseguir mediante el uso de una determinada gama de colores Pantone, los “Metallic”. Es una gama de colores convencionales a los que se les ha añadido determinados pigmentos para conseguir un brillo metalizado. La ventaja de este sistema respecto a otros es que el incremento de coste es muy pequeño pero tiene el inconveniente de que el efecto metalizado es muy sutil, no es tan impresionante como el termosellado.

  • Termosellado metálico:

El termosellado o “Stamping” metálico es un proceso de acabado mediante el cual conseguimos transferir al papel una película de aspecto metálico gracias a una combinación de calor y presión. Este tipo de acabado lo encontramos con frecuencia en las etiquetas de productos de alta gama como determinados vinos y otras bebidas con alcohol (whisky, gin, etc...).
El efecto que da es espectacular y transmite una idea de gran calidad y profesionalidad.
Los dos inconvenientes que tiene es que a menudo no te permite imprimir detalles muy pequeños y sobretodo que es más caro que una impresión convencional.

  • Plastificados Brillo o Mate:

El plastificado o laminado consiste en adherir una lámina muy fina de plástico a la superficie de un papel, (por ejemplo: unas tarjetas de visita, una carpeta, etc...).
Esta finísima capa plástica consigue dar un acabado con una textura suave al tacto y contribuye a la durabilidad del trabajo, ya que protege al papel de agente externos como la humedad, la grasa o el paso del tiempo. Además en el caso del plastificado mate conseguimos un acabado de aspecto muy elegante y profesional. La ventaja de este sistema es que el sobre coste es bastante pequeño. El inconveniente es que tiene sus limitaciones: el plastificado se hace a todo la superficie en conjunto, no podemos aplicarlo sólo a determinados elementos para resaltarlos como sí ocurre con el barniz UVI.

  • Barniz UVI:

El barniz UVI es como una capa de pintura barnizada brillante que aplicado sobre una zona concreta del diseño le da al conjunto un toque sofisticado y de gran profesionalidad. Se puede aplicar mediante Offset (Impresión tradicional) o serigrafía.

-Offset: se hace mediante una máquina de 5 cuerpos (4 tintas + barniz) imprimiéndolo todo al mismo tiempo y secándolo mediante luz ultravioleta (UVI).

-Serigrafía: Se aplica el barniz a los dos días de haber impreso el papel, una vez esté completamente seco.
El barniz de Serigrafía da un resultado mucho más brillante y de mayor calidad. Además nos permite aplicarlo sobre papel que ya ha sido impreso y plastificado, con lo cual nos permite hacer unos acabados espectaculares gracias al contraste entre el plastificado mate que cubre todo el papel y determinados elementos que queremos destacar mediante el barniz brillo.

  • Relieves o “golpe seco”:

La técnica de golpe seco permite dar un relieve a determinada zona de nuestro diseño, por ejemplo, si queremos destacar el logo en una carpeta podemos acudir a este sistema y conseguiremos un acabado muy profesional. Para usar este sistema hay que hacer dos moldes (Hembra y macho) y mediante presión conseguimos atrapar el papel entre el macho y la hembra consiguiendo que el papel quede marcado con este relieve. El tipo de relieve puede ser alto relieve o bajo relieve dependiendo de si queremos que el papel se hunda o sobresalga. Generalmente el relieve se aplica sobre una zona ya impresa, por ejemplo un logo, lo que necesita de una gran precisión para que el “golpe seco” coincida con la zona impresa y no unos milímetros más allá (descentrado).

Los inconvenientes de este sistema son varios:
- El sobre coste.
- No podemos hacer relieve en papeles muy finos porque se romperían, siempre a partir de 100 gramos.
- No podemos hacer relieves en detalles muy pequeños
- Tenemos que tener cuidado de que por la parte de atrás de la zona que va en relieve no haya texto muy pequeño o algún elemento importante que se pueda distorsionar por el relieve.

  • Troqueles:

El troquelado de un papel consiste en perforar un papel o darle una determinada forma al contorno del mismo.

-Con troqueladora: Es el sistema tradicional que consistía en crear un molde con determinada forma y perforar el papel mediante presión. Cuanto más pequeño es la forma o tenga las curvas más cerradas más difícil será hacer este troquel.

-Con láser: Es un procedimiento mucho más moderno que nos permite una libertad casi total al troquelar y hacer toda clase de recortes sobre el papel sin las restricciones que tenía la troqueladora clásica.

El gran inconveniente de los troqueles es el sobre coste y también lo delicado que supone tener un papel recortado (se puede romper). La gran ventaja es el resultado: puede ser espectacular y conseguiremos una imagen que llamará la atención frente a los competidores.

  • La Serigrafía:

Se trata de la técnica de impresión más completa y una de las más antiguas. La serigrafía nos permite imprimir casi sobre cualquier material con una calidad de color espectacular. Podemos imprimir sobre tela, piel, cerámica, metal, papel y un largo etc...Además da igual que el color de la superficie sea oscuro, ya que la tinta la tapa completamente.
El principio de la serigrafía se basa en la aplicación del color a través de distintas mallas tensadas (una por cada color) sobre la superficie que queramos en las zonas dónde no existe un barniz previamente aplicado.
Aunque muchos de los procesos se han mecanizados aún conserva una parte bastante artesanal lo que lo convierte en una técnica bastante cara, aunque de una calidad sin competencia.

PLACAS DE EMPRESA:

Existen muchos materiales y posibilidades para plasmar tu logo en una placa que puedas colocar en la entrada de tu edificio o empresa, pero vamos a repasar las opciones más utilizadas.

1. Placas de Metacrilato:

El metacrilato es un material plástico de gran durabilidad y resistencia a la intemperie. Seguramente es el material más utilizado para placas de empresa dado su bajo coste y la capacidad que tiene para contener cualquier diseño sin importar la cantidad de colores.

Estas placas de metacrilato se fijan a la pared a través de 4 tornillos y pueden usarse con distintas terminaciones: Transparente, Opalino (traslúcido) o completamente opado (También se usan en estos casos placas de PVC).

En las mayoría de los casos las placas de metacrilato presenta un corte rectangular pero también permite formas circulares, ovaladas o con diseños especiales.

EL diseño se aplica en la mayoría de los casos por la parte posterior de la placa, de esta forma queda resguardado de la intemperie y asegura su durabilidad. Se puede rotular mediante vinilo de corte (adhesivo) o incluso con impresión digital para utilizar cualquier cantidad de colores, degradados o imágenes fotográficas.

2. Placas metálicas:

Este tipo de placas destacan por su durabilidad y su elegancia, aunque tiene limitaciones en cuanto al uso de colores.

Generalmente sobre una base de material metálico (acero, aluminio o latón son los más comunes) se graba el logo y la ubicación (cuando la placa va en el portal del edificio). El grabado suele ser en bajo relieve (El diseño va hundido respecto a la placa) y luego va esmaltado con sus colores corporativos:

Otra opción muy interesante sería reproducir el logo jugando sólo con materiales metálicos, logrando efectos muy elegantes gracias a diferencias de textura (mate y brillo) y de volumen (letras perforadas). En el ejemplo de abajo a la izquierda, la placa metálica se ha perforado completamente para conseguir el icono, y los textos van grabados y esmaltados en color gris sobre la superficie. En el ejemplo de la derecha (dorado) las letras van perforadas sobre una primera placa dorada con textura mate que se pega sobre una segunda placa de textura brillante. Esto nos da un resultado de máxima elegancia, ya que el logo resalta sólo por la diferencia de acabado y relieve:

RÓTULOS Y CARTELES:

El sector de la rotulación es muy extenso, existen una gran cantidad de formatos y de materiales, y además constantemente surgen nuevas opciones en el sector. Generalmente los rótulos se colocan en el exterior de una tienda o comercio, aunque también te puede interesar poner una especie de banderola saliente.

Nuestro consejo es que vayas personalmente a una buena empresa de rotulación y que un profesional te enseñe las diferentes posibilidades que existen. No obstante a continuación te vamos a explicar algunas de las opciones más comunes.

Lo primero que tenemos que decidir es si queremos un cartel con luz propia o sin luz.

  • Rótulo sin luz:

Dentro de las opciones sin luz podemos reproducir nuestro diseño en una placa de metal (aluminio, acero, latón), en plástico (Metacrilato, PVC, vinilo, lona plástica), madera, etc...

En general las opciones plásticas son las más utilizadas al igual que en el ejemplo anterior de las placas. La razón es que son más económicas y permiten reproducir todo tipo de diseños sin ninguna limitación.

Los carteles sin luz lógicamente no tienen la calidad visual de los que sí la llevan incorporada, pero tiene la gran ventaja de que son más económicos. Además siempre podemos iluminar el cartel de forma externa mediante puntos de luz:

  • Rótulo con luz incorporada:

La mayoría de estos carteles suelen ser una especie de caja de luz que proyecta nuestro diseño gracias a que éste aparece impreso en un material translucido que deja pasar la luz.

El tipo de iluminación más conocido es el de los tubos fluorescentes, aunque cada vez se está imponiendo más la iluminación LED ya que tienen más durabilidad y encima ahorras hasta un 90% más de energía.

La rotulación suele ser con vinilo impreso o con vinilo al corte.

LETRAS CORPÓREAS:

Recortar un logotipo para conseguir darle volumen es sin duda una de las mejores opciones en cuanto a la calidad del resultado. Se pueden conseguir cosas realmente espectaculares. En general es más caro que las opciones que hemos visto anteriormente aunque también dependerá del material y el acabado que le demos.
Podemos usar PVC, metacrilato, aluminio, latón, acero o incluso corcho. Pueden ser letras sin luz o con luz, generalmente LEDS. Estas luces pueden ir en el interior de las letras o bien pueden estar detrás de las letras y proyectar la luz sobre la pared enmarcándolas con un halo de luz.

De nuevo aconsejamos ir a una buena empresa de rotulación y que os enseñen con ejemplos reales las distintas opciones que existen:

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Escrito por Alejandro Prieto. Director de Logoestilo.

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